Como también sucede con España, hay cosas que gustan más y otras menos. Esta es una lista de (algunas) cosas de Italia que en opinión están bien y otras que no tanto.

Lo mejor:

-El sentido del humor que se refleja en la publicidad y anuncios de la tele.

Video: anuncio de los chicles Air Action Vigorsol, en el que una chica recibe en una botella el “fresco aliento” de su amado que se encuentra lejos.
https://web.archive.org/web/20190630223517if_/http://www.youtube.com/embed/o8RCOb3WQOs

-El café y la Nutella.

-La pasión y dedicación para los vinos, la comida en general y también la música. En televisión siempre hay un italiano que canta o que cocina.

-Casi todos siembran alguna fruta o verdura en el jardin o el balcón de su casa, aunque solamente dispongan de un metro cuadrado para ello.

-El curioso modo que tienen de hacer denuncia social. Ejemplo de ello es el Vaffanculo Day y el libro Gomorra del escritor Roberto Saviano, además del valor que tuvo para escribirlo.

-La costumbre de hacer deporte o de al menos pasear en bicicleta, en ciudades donde se pueden encontrar carriles solo para bicicletas.

-La pizza. Nada que ver con la pizza americana, que en España se define como “comida rápida o comida basura”. En Italia la pizza es un plato único y sano.

-Su preocupación y ocupación por el medio ambiente (reciclaje), al punto de convertirlo en una obsesión y un estilo de vida por parte de algunos. Hay recogida más selectiva y más tipos de contenedores diferentes, como el “orgánico” para los restos de comida.

-La pasión por su cultura y las artes en general, sobre todo clásica (la moderna no tanto, parece como si desde el Renacimiento no hayan creado nada que merezca la pena).

-El amor por su bandera y también por la de la paz, que curiosamente es igual a la bandera gay (?) que muchos cuelgan en ventanas y balcones. Mismo amor por su himno nacional.

-El ticket que dan siempre que se compra o se consume algo, aunque sea de un valor 3 céntimos, para tener bajo control la evasión fiscal.

-Sor Cristina, concursante de la edición italiana de «La Voz».
https://web.archive.org/web/20190630223517if_/http://www.youtube.com/embed/TpaQYSd75Ak

Lo que NO me gusta de Italia o de (algunos de) los italianos es:

-El racismo entre ellos mismos. Son racistas con personas de su mismo color y ellos mismos sin ser blancos escandinavos se sienten de allí. La enorme separación y distinción entre los italianos del norte y los del sur, a quienes llaman “terrones”. La palabra “extracomunitario” es sinónimo de delincuente y sólo aceptan extranjeros con estudios.

-La burocracia. El tiempo que lleva cualquier trámite, la de vueltas que dan y papeles que exigen. Además de las tasas e impuestos que gravan hasta lo más mínimo (ya comentado antes). Ejemplo de ello es tener que hacer la declaración de la renta. Aquí no existe eso de confirmar el borrador por Internet y recibir la devolución en una semana.

-No hacen cola/fila, y cuando menos te lo esperas ya se han metido delante de ti.

-La Mafia, la Camorra, la Ndrangheta. He oído que en algunas zonas, sobre todo del sur, la mafia tiene su puesto en la sociedad, que es incluso más “importante” que la misma policia. “Si tú te metes con la mafia, ni la policia te puede salvar en esos casos”.

-La gente que todo el tiempo se está lamentando. Se quejan más de lo que agradecen a la vida, pero de puertas adentro. A la hora de la verdad no hacen nada por que cambien las cosas. Y hablan en voz muy alta, casi gritando.

-Creen que su cocina (y en general todo lo “made in Italy”) es lo mejor del mundo. El resto de países no tiene buena cocina. Ir de viaje al mismo lugar que los italianos es una pesadilla, son super exigentes, no comen si el chef no es italiano y no les hace su pasta como se la harían en casa, ah y debe ser Barilla. La comida local -de cualquier parte- siempre es un asco y el clima también. Y por cierto les dejo un dato, que siempre decían en mi pueblo: “la pasta es comida de pobretones, cuando ya no tienes nada bueno que comer y ni un duro en el bolsillo, toca sopa de fideos”. Bueno, ahí queda eso.

-Es un “país para viejos”, ya que ofrece escasas oportunidades a los jóvenes, en todos los campos, sobre todo los puestos de dirección y la politica, que están en manos de personas mayores de 60 -70- 80 años. En España la generación de en medio es la que tiene más dinero y control del país (véase edad de empresarios, gerentes y politicos). En Italia es la tercera edad.

NAPOLITANO ANDREOTTI COSSIGA PRODI (4 presidentes)

-La mamitis de los hombres italianos, fomentada por la hiperprotección y control de la mamma. En España no hay diferencia entre hombres y mujeres respecto a quien es el mimado de la casa, en Italia siempre es el hombre.

-Las payasadas de Berlusconi, Grillo y otros políticos. En España sería impensable tener a un personaje de ese tipo en el gobierno.

-Los horarios. Comercios, oficinas y actividades empresariales en general cierran a mediodia y reabren a las 3, para volver a cerrar a las 7 de la tarde (prácticamente cuando en España abren, aquí cierran). Los supermercados cierran o los lunes o los miércoles (según establezca cada uno). O sea, cuando en España empieza la gente a moverse, aquí toca correr porque te cierran. Y de los precios, mejor ni hablar (véase capítulo “Precios de infarto”).

-Las velinas. Una especie de show girls flacas como un palo que hacen como que bailan, con el objetivo de enseñar sus gracias. La máxima aspiración de muchos niños italianos es de llegar a ser futbolistas y de las niñas de llegar a ser show girls o velinas de la TV.

-Hablando de niños, es algo bizarro verlos cuando van de paseo en la sillita hasta los 7 años o casi. ¡¡Son ya tan grandes que los pies les arrastran!! En España se usa hasta como mucho los 3 años de edad, cuando el niño ya es capaz de caminar solo, y es entonces cuando el «vehículo» se «»aparca». Este artículo da una explicación bastante convincente:
http://kidzone.blogosfere.it/2009/09/il-passeggino-fino-a-che-eta-si-usa.html

-Telediarios que alternan noticias dramáticas (crónica de sucesos) con argumentos frívolos (cotilleos), sobre todo «Studio Aperto», que comienza con dos o tres pésimas y trágicas noticias que aumentan el estado de alarma social, para terminar con alguna famosilla con poca ropa. Si ves a distancia de pocos minutos dos telediarios de dos canales diferentes, te das cuenta fácilmente de que parecen emitir noticias diferentes, dejando muchas dudas sobre la veracidad de lo que cuentan. Como ya he dicho antes, lo mejor son los anuncios!!

En resumen, he leído mucho y en muchos blogs, y todos terminan diciendo lo mismo. Bueno, igual ha sido gracias a Italia que he aprendido a apreciar muchísimo más a mi país…

IT

Il meglio e il peggio

Così come succede anche in Spagna, ci sono delle cose che piacciono di più o di meno. Questo è un elenco di (alcuni) aspetti dell’Italia che, a mio avviso, vanno bene. Altri meno.

Il meglio:

-Il senso dell’umorismo nella pubblicità e spot televisivi.

-Il caffè e la Nutella.

-La passione per i vini, il cibo e la musica. In TV c’è sempre un italiano che canta o che cucina.

-Quasi tutti coltivano della frutta o verdura nel giardino o balcone di casa, anche quando hanno un solo metro quadrato a disposizione.

-Lo strano modo di fare denuncia sociale. Qualche esempio: il Vaffanculo Day e il libro Gomorra, dello scrittore Roberto Saviano, oltre al coraggio che ha avuto per scriverlo.

-L’abitudine di fare sport o di almeno andare in bicicletta, in città dove si possono trovare delle corsie solo per biciclette.

-La pizza. Niente a che vedere con la pizza americana, la quale in Spagna si chiama “fast food o cibo spazzatura”. In Italia la pizza è un piatto unico e sano.

-La loro preoccupazione e occupazione per l’ambiente (riciclaggio), fino a diventare un’ossessione e uno stile di vita per alcuni. C’è una raccolta differenziata più selettiva e più tipi di cassonetti, come quello per “l’organico o umido”.

-La passione per la loro cultura e l’arte, soprattutto classico (il moderno un po’ meno, pare che dal Rinascimento non abbiano creato più niente che valga la pena).

-L’amore per la loro bandiera e anche quella della pace, che curiosamente è uguale alla bandiera gay (?), la quale sventola in molte finestre e balconi. Stesso amore per l’inno nazionale.

-Lo scontrino che danno sempre con ogni acquisto o consumazione, anche quando il valore della merce è di 3 centesimi, per tenere a bada l’evasione fiscale.

-Suor Cristina, concorrente dell’edizione italiana di «The Voice».

Ciò che NON mi piace dell’Italia o di (alcuni) italiani è:

-Il razzismo tra di loro. Sono razzisti con le persone del loro stesso colore e si sentono bianchi scandinavi. L’enorme divario e le differenze tra gli italiani del Nord e del Sud, che chiamano “terroni”. La parola “extracomunitario” è sinonimo di delinquente e soltanto accettano stranieri titolati.

-La burocrazia. Il tempo che ci impiega qualsiasi pratica, i giri che fanno e le carte richieste, oltre alle tasse e imposte su tutto (argomento già visto tempo fa). Un esempio è presentazione della dichiarazione dei redditi. Qui non esiste la presentazione telematica e rimborso della ritenuta entro una settimana.

-Non fanno la fila e appena possono la saltano per posizionarsi davanti a te.

-La Mafia, la Camorra, la Ndrangheta. Ho sentito dire che in alcune zone, soprattutto del Sud, la mafia ha un suo posto nella società ed è persino più importante della polizia stessa. “Se hai problemi con la mafia, nemmeno la polizia può salvarti”.

-La gente che passa tutto il tempo a brontolare. Si lamentano più di quanto ringraziano la vita, ma a casa loro. Nel momento della verità non fanno niente per cambiare le cose. E parlano a voce troppo alta, quasi urlando.

-Credono che la loro cucina (e in genere tutto il “made in Italy”) è la migliore in assoluto. Il resto del mondo non ha buona cucina. Viaggiare dove vanno gli italiani è un incubo, sono iper-esigenti, non mangiano se lo chef non è italiano e non cucina la pasta come loro la farebbero, ah e deve essere Barilla. Il cibo locale –di qualsiasi posto- è sempre uno schifo, e pure il clima. A proposito, nel mio paese si diceva che “la pasta è cibo da poveracci, quando non hai niente di buono da mangiare e neanche un soldo in tasca, tocca mangiare pasta”.

-E’ un “paese per vecchi”, perché offre scarse opportunità ai giovani, in tutti i settori, ma soprattutto nei ruoli di dirigenti e nella politica, che si trovano in mano agli over 60-70-80. In Spagna, è la generazione di mezza età ad avere più soldi e controllo del paese (età di imprenditori, dirigenti e politici). In Italia invece è la terza età.

-Il mammismo degli uomini italiani, alimentato dalla iper-protezione e controllo della mamma. In Spagna non ci sono differenze tra maschi e femmine su chi è il cocco di casa, in Italia è sempre il maschio.

-Le pagliacciate di Berlusconi, Grillo e altri politici. In Spagna sarebbe impensabile avere un personaggio del genere nel governo.

-Gli orari. I negozi, uffici e attività commerciali varie chiudono a mezzogiorno e riaprono alle 15, per chiudere alle 19 (praticamente quando aprono in Spagna, chiudono in Italia). I supermercati chiudono lunedì oppure mercoledì (a loro scelta). Alle ore in cui la gente comincia a muoversi in Spagna, qui tocca correre perché chiudono. E dei prezzi non se ne parla (rivedere il post “Precios de infarto”).

-Le veline. Una sorta di show girls magre come grissini che fanno finta di ballare, allo scopo di mostrare le loro grazie. La massima aspirazione di molti bambini italiani è diventare calciatori; e delle bambine, diventare veline della TV.

-A proposito di bambini, è bizzarro vederli a spasso sul passeggino fino a quasi i 7 anni di età. Sono ormai così grandi che i piedi vengono trascinati per terra!! In Spagna si usa fino a 3 anni massimo di età, quando il bambino è ormai in grado di camminare in modo completamente autonomo, dopodiché l’attrezzo viene bandito. Questo articolo dà una spiegazione abbastanza convincente:
http://kidzone.blogosfere.it/2009/09/il-passeggino-fino-a-che-eta-si-usa.html

-Telegiornali che alternano notizie drammatiche con altre di argomento frivolo, soprattutto Studio Aperto, che inizia con due o tre pessime e tragiche notizie di cronaca, alimentando lo stato di allarme sociale nel Paese, per finire con servizi di gossip che ritraggono le starlette scosciate e quasi nude. Se guardiamo a distanza di pochi minuti due telegiornali su due reti televisive diverse, ci accorgiamo facilmente che sembra che vengano diffuse notizie totalmente differenti, lasciando molti dubbi sulla realtà della notizia stessa. L’ho già detto prima: il meglio della TV è la pubblicità!

Insomma, ho letto molti blog e tutti dicono lo stesso. Beh, forse è stato grazie all’Italia che ho imparato ad apprezzare molto di più il mio Paese…

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