Curiosas, absurdas, para atraer o alejar la suerte. Hay para todos los gustos. Su origen basado en la ignorancia del pueblo y los temores de tiempos lejanos han dado paso a otras supersticiones más modernas.

Y son muchas, yo diría que muchas más que en España. Por supuesto, varían dependiendo de la zona de Italia. Si intentara enumerarlas todas, esta entrada no tendría fin.

A continuación indico algunas que me han parecido interesantes, curiosas y que, sobre todo, chocan con mi estilo de vida, porque yo hago todo lo contrario:

1.-Algo que yo he hecho muchas veces y que al parecer atrae la mala suerte, es dejar una gorra o sombrero sobre la cama, a la espera de ponérmelo o tener que guardarlo. También dejar una percha sobre la cama es de mal augurio. Cualquier sitio es bueno para dejarlos: mesita, silla, armario… pero en la cama absolutamente no!

2.-Otra cosa que siempre hago cada vez que ha llovido es dejar abierto el paraguas dentro de la casa para que se seque. Por lo visto es un presagio de desventuras abrirlo dentro de casa. Y yo sin saberlo. Ya me parecía extraño eso de que la gente deje los paraguas mojados fuera de la puerta de entrada. Además, no es raro ver a personas que se salen de una tienda con el paraguas para abrirlo en la calle y valorar si les gusta antes de comprarlo.

3.-Mal presagio si se entra o se sale de la cama por el lado izquierdo, considerado el lado de Satanás. Vaya… otra cosa que hago mal.

4.-Si una escoba toca los pies de alguien mientras se está barriendo, esa persona no se casará nunca. Es igualmente nefasto barrer antes del alba o después de anochecer. Teniendo en cuenta las horas de sol que hay aquí y lo temprano que se hace de noche… cuántas veces no habré barrido después de que se haya hecho de noche!

5.-Llevar en la cartera una moneda de 2 céntimos de euro da buena suerte. Inlcuso el euro se ha adaptado a las supersticiones.

6.-Igual que en España “En martes ni te cases ni te embarques”, en Italia se dice “El viernes y el martes, ni se esposa, ni se parte, ni se da principio al arte”. Esos días, todos en casa sin hacer nada. Al parecer, coches, trenes, aviones, lápices y pinceles son más preligrosos. Muchos de mis viajes han sido en martes, precisamente porque las tarifas son más bajas.

7.- El color morado, púrpura o violeta traen mala suerte, porque se asocia al color de la pasión de Cristo. En Italia muchos artistas se niegan a vestir de este color. Pavarotti se negó en una ocasión a actuar porque el techo del teatro Regio de Turín era de color morado. Sin embargo, yo lo he llevado encima muchas veces y alguna prenda tengo todavía de este color. Y aquí sigo. De hecho es un color que me gusta.

8.-También aquí se dice que los gatos negros traen mala suerte, sobre todo si se te cruza uno por la calle. Bueno, en mi casa siempre ha habido alguno y, si fuera por eso, ya me tenía que haber muerto cien veces.

9.-El 17 es considerado el número nefasto en Italia. El viernes 17 es considerado día fatídico, equivalente al nuestro martes y 13. El Pirellone (el rascacielos símbolo de Milán) no tiene piso 17 y la autopista que une Nápoles con Bari se llamaba inicialmente la A17, nombre que cambiaron en unas zonas por la A14 y en otras por la A16. Desde entonces, no se ha vuelto a utilizar el nombre A17 para ninguna otra autopista.

10.-Tema aparte son los ritos propiciatorios de buena suerte, sobre todo en lo referente a las tradiciones navideñas (comer lentejas, tirar las cosas viejas por la ventana…), cuando se visita una ciudad (tocar un pie de una cierta estatua, beber de una cierta fuente, lanzar una moneda de espaldas…) y el matrimonio.

En las bodas existe todo un ritual a cumplir -y que yo no he hecho cuando me casé- (pero ni una sola cosa!) y, sin embargo, aquí seguimos:

En Italia el ramo debe regalarlo el novio y entregarlo a la novia antes de la ceremonia.

La novia no debe verse en el espejo con el vestido de novia puesto el día de la boda; para poder hacerlo, debe quitarse un zapato.

Al final del rito de matrimonio, el novio regala una espiga a la novia, como símbolo de abundancia.

La cama de casados, para la primera noche que pasen en su casa, deben hacerla las madres del novio y de la novia.

Durante el cortejo nupcial se toca el claxon para ahuyentar a los malos espíritus.

El largo del velo indica en metros cuántos años de noviazgo se han tenido.

Se regalan a los invitados los confetti, que no son papelillos de colores, sino almendras confitadas, en número de 5, porque cada una simboliza una bendición para el matrimonio: salud, riqueza, felicidad, larga vida y fertilidad.

En resumen, creo que las supersticiones tienen origen en la ignorancia de otros tiempos en los que el temor a lo desconocido se imponía a la razón. El hecho de que estas leyendas se hayan transmitido durante tanto tiempo las ha transformado en verdades míticas y forman parte de la cultura popular. Cada uno es libre de creer en lo que quiera, pero cuando se trata de supersticiones, son en muchas ocasiones el primer paso hacia una debilidad psicológica que convierte a la persona presa fácil de charlatanes, curanderos o adivinos varios, entre otros.

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