¿Qué empuja a un español a pasar la Navidad en Italia?

El expatriado que se queda es normalmente a causa de los precios prohibitivos de los billetes de avión, algo habitual en estas fechas, pero también hay turistas que visitan Italia en esta época. Siempre habrá un español cerca de ti – ¡estamos por todos lados!-

Al ser un país mediterráneo de tradición católica como España, no son muchas las diferencias entre nuestras navidades. Sin embargo, algunas hay y muy curiosas.

El belén lo montan en principio sin la figura del niño Jesús, la cual se colocará no antes de la Nochebuena, pues en teoría todavía no ha nacido.

Desde siempre Italia ha sido el país de Europa que mayor cantidad de fuegos artificiales usa durante estas fiestas. Esta tradición la heredaron de Marco Polo, quien al llegar a la antigua China, se encontró con el invento de la pólvora y descubrió que mezclándola con algunas sustancias colorantes se la podía utilizar como elemento de festejo en distintas ocasiones.

Los regalos se intercambian el día 25, como es tradición en todo el mundo (menos en España), y los trae “Babbo Natale”, la versión italiana de Papá Noel.

En familia se juega a la tómbola, tradicional juego de mesa que nació en Nápoles en el siglo XVIII, como alternativa casera al juego del bingo, y a menudo acompañado por un sistema de asociación entre números y significados, habitualmente humorísticos, llamada smorfia.
Según la tradición, este bingo surgió en 1734 de una discusión entre el rey Carlos de Borbón y Padre Gregorio Maria Rocco, acerca del juego de la lotería, que el primero quería poner bajo vigilancia pública, para evitar que su prohibición diera lugar al juego clandestino, y el segundo lo consideraba inmoral por motivos religiosos. El acuerdo se alcanzó prohibiendo el juego durante la fiestas navideñas, durante las cuales las familias se organizaban con esta versión casera, que se acabó convirtiendo en tradición de estos días del año. En algunas casas incluso se comienza a jugar al bingo ya desde el primer día del mes.

En el norte, particularmente en los territorios que pertenecieron al imperio austro-húngaro (Alto Adige), hacen mercadillos navideños al estilo germánico, donde venden productos del territorio, artesanía y se pueden degustar especialidades del lugar. Estas fotos son del mercadillo de Bolzano:

Para fin de año no toman las doce uvas a golpe de campana, sino que empiezan la cuenta atrás cuando quedan pocos segundos y cuando llegan al cero brindan y se intercambian felicitaciones.

En lugares como Nápoles, Sicilia y Calabria, se sigue manteniendo una curiosa costumbre, que es la de arrojar algunos muebles por la ventana. Esta costumbre se basa en que creen que al arrojar objetos como platos, vasos o muebles en desuso, se liberan de todo lo malo que les pudo suceder en el año que termina ( de aquí viene la conocida frase ”tirar la casa por la ventana”).
Es por eso que en los sitios donde se lleva a cabo esta práctica, deben vaciar las calles previamente y se establece un horario fijo para arrojar los muebles, sobre todo para que los transeúntes sepan en qué momento salir de sus casas, sin temor a ser alcanzados por un sofá o un candelabro.

En Italia no se celebra la noche de Reyes ni hay cabalgatas, como ya he dicho antes los regalos se entregan el 25 y además los italianos no son muy monárquicos (Italia es una república).
Sin embargo en el sur, sobre todo en Roma, tienen la tradición de la Befana, quien deja los últimos regalos de Navidad a los niños italianos el 5 de Enero en un calcetín gigante: dulces para los que han sido buenos y carbón para los que han sido malos. Se trata de una invención puramente italiana. La Befana es una vieja harapienta que se cruza con los Reyes Magos y así, montada en su escoba (parece una bruja), decide llevarle al niño Jesús también un presente, pero se pierde por el camino y al no encontrarlo decide ir casa por casa dejando un regalo a cada niño.

¿Qué se come?
El día 24 nosotros lo llamanos Nochebuena, pero en Italia es simplemente la víspera de Navidad. Se celebra con la tradicional “cenona” (gran cena). El día 25 también se celebra con comidas, visitas a los familiares y reuniones entre amigos, que es cuando se intercambian regalos. La cena de nochebuena o “cenona” comienza con los entremeses a los que les siguen los espaguetis con almejas, el pescado, las verduras, fruta fresca y el turrón. Naturalmente, no hay un menú fijo, los gustos pueden variar según cada familia. El día 25 el plato principal es la pasta horneada (lasaña).
Sin embargo, para Nochevieja es tradición un proteico plato de lentejas con cotechino -pronúnciese kotekíno- (una especie de chorizo gigante) y polenta, unas gachas de maíz. Para los italianos, comer lentejas en Nochevieja es importante, se cree que con esto se atrae el dinero, como parecen moneditas, y hay que comer al menos una cucharada.

Para un español puede parecer ordinaria una cena de Nochevieja a base de gachas y chorizo con lentejas. Aunque con hambre todo está bueno, qué quieres que te diga… yo prefiero los langostinos, los carabineros, el besugo y el pavo al horno.

Los dulces

En la ciudad de Milán es común el ‘Panettone’, una especie de super-magdalena gigante, con pasas y trocitos de fruta confitada.

Otro dulce típico de gran calidad, en esta ocasión de Verona, es el bizcocho ‘Pandoro’. Su origen data del año 1800. Su forma recuerda una estrella de ocho puntas. El original no suele estar relleno, pero en las versiones modernas se puede encontrar relleno de crema de chocolate, limón…

En la región de La Toscana encontramos el ‘Panforte de Siena’. A diferencia de los dos anteriores, no tiene consistencia esponjosa, sino dura. Su origen se sitúa entorno al siglo XIII, siendo muy famoso por su buena conservación. En su elaboración se disuelve azúcar y chocolate en miel, que debe ser mezclado con frutos secos y coco. A continuación se hornea o se fríe en la sartén.

IT
Cosa spinge uno spagnolo a trascorrere il Natale in Italia?
L’immigrato che rimane, di solito è a causa dei prezzi proibitivi dei biglietti aerei, il che è normale in questo periodo, ma ci sono anche turisti che vengono a visitare l’Italia. Ci sarà sempre qualche spagnolo vicino a te – siamo dappertutto –
Essendo un Paese mediterraneo di tradizione cattolica come la Spagna, non sono tante le differenze per quanto riguarda il Natale, ma ce ne sono alcune, e molto curiose.

Il presepe si fa in principio senza la figura del Gesù Bambino, il quale si colloca non prima del 24, poiché in teoria non è ancora nato.
Da sempre l’Italia è stato il Paese di Europa che adopera più quantità di fuochi d’artificio nelle feste natalizie. Questa tradizione viene da Marco Polo chi, al suo arrivo all’antica Cina, trovò un’invenzione: la polvere da sparo, e scoprì che mescolandola con qualche sostanza colorante, la si poteva usare per i diversi festeggiamenti.

I regali si scambiano il 25, come nel resto del mondo (tranne che in Spagna) e li porta Babbo Natale, la versione italiana di Santa Claus.
La tombola è un tradizionale gioco da tavolo nato nella città di Napoli nel XVIII secolo, come alternativa casalinga al gioco del lotto, e spesso accompagnato da un sistema di associazione tra numeri e significati, di solito umoristici (La Smorfia).
Secondo la tradizione, la tombola sarebbe nata nel 1734 da una discussione tra il re Carlo di Borbone e padre Gregorio Maria Rocco circa il gioco del lotto, che il primo voleva sotto controllo pubblico, per evitare che in seguito alla sua soppressione vi fosse il fiorire del lotto clandestino, e il secondo considerava immorale per motivi religiosi. Il compromesso fu trovato vietando il gioco durante le festività natalizie, durante le quali le famiglie si organizzarono con questa versione da casa, che divenne presto una consuetudine di quei giorni dell’anno. In alcune case si comincia a giocare a tombola addirittura dal primo giorno del mese.

A Nord, soprattutto nei territori che una volta appartenevano all’impero austro-ungarico (Alto Adige), ci sono i mercatini di Natale in stile germanico, dove si vendono prodotti del territorio, artigianato e si possono degustare le specialità del posto. Le foto sono del mercatino di Bolzano.
A Capodanno non si prendono i dodici cicchi d’uva al suono di campana, ma c’è il conto alla rovescia e quando arriva lo zero, si fa il brindisi e ci si scambia gli auguri.

A Napoli, Sicilia e Calabria si mantiene una curiosa tradizione, quella di buttare alcuni mobili dalla finestra. Si basa nella credenza che, buttando dalla finestra le cose vecchie, ci si libera da tutto il male accaduto nell’anno che finisce.
E’ per questo che nei posti dove si fa, devono svuotare prima le strade e stabilire un orario per buttare i mobili, soprattutto affinché i passanti sappiano a che ora possono uscire di casa senza pericolo di trovarsi un divano o un candelabro addosso.

In Italia non si festeggiano i Re Magi né ci sono sfilate, come ho detto prima, i regali si fanno il 25. Inoltre, gli italiani non sono molto monarchici (Italia è una repubblica).
Ma al Sud, soprattutto a Roma, hanno la tradizione della Befana, che lascia gli ultimi regali di Natali ai bambini italiani il 5 gennaio in una grande calza: dolci per chi è stato buono, carbone per chi è stato cattivo. Si tratta di un’invenzione puramente italiana. La Befana è una vecchia stracciona, che incontra i Re Magi e, andando sulla sua scopa (sembra una strega,) decide di portare un dono anche a Gesù Bambino, ma non trova la strada e quindi decide di andare casa per casa lasciando un regalo ad ogni bambino.

Cosa si mangia?
Il 24 noi lo chiamiamo Nochebuena, ma in Italia è semplicemente la vigilia di Natale. Si festeggia con il tradizionale cenone (grande cena). Il 25 anche si festeggia con il pranzo, le visite a parenti e riunioni con amici, dove si scambiano i regali. Il cenone comincia con gli antipasti, poi gli spaghetti alle vongole, il pesce, la verdura, frutta fresca e torrone. Non esiste, appunto, un menu fisso, i gusti possono variare da famiglia a famiglia. Nel pranzo del 25 il piatto principale è la pasta al forno (lasagne).
Ma a Capodanno è tradizione un proteico piatto di lenticchie con cotechino e polenta. Per gli italiani, mangiare lenticchie a Capodanno è importante, credono che così si attrae il denaro, siccome sembrano monetine, e si deve mangiarne almeno un cucchiaio. Per uno spagnolo può sembrare troppo semplice una cena di Capodanno a base di polenta, cotechino e lenticchie. Anche se tutto è buono se si ha fame, cosa vuoi che ti dica…, preferisco i gamberi rossi, il pesce o il tacchino al forno.

I dolci
A Milano è tipico il panettone, una specie di muffin gigantesco, con uvetta e pezzetti di frutta candita.
Un altro dolce tipico di grande qualità, che proviene da Verona, è il pandoro. La sua origine risale al 1800. La sua forma ricorda una stella a otto punte. Il pandoro originale non è ripieno, ma nelle moderne versioni si possono trovare ripieni di crema al cioccolato, limoncello…
Nella Toscana troviamo il panforte di Siena. Non ha, come i due precedenti, una consistenza spugnosa, ma dura. La sua origine risale al XIII secolo, diventando molto famoso per la sua buona conservazione. Nell’elaborazione si sciolgono lo zucchero e la cioccolata nel miele, e si mescola con della frutta secca e cocco, dopodiché si inforna, oppure si frigge in padella.

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